La endometriosis afecta al 30% de las mujeres estériles

La investigación trata de hallar cura al crecimiento anómalo del tejido del útero, cuyo origen se desconoce

Carme
ESCALES

MARTES, 6 DE OCTUBRE DEL 2015

La endometriosis afecta al 30% de las mujeres estériles

CARLOS MONTAÑÉS

EXPERTA EN ENDOMETRIO. La ginecóloga Elena Suárez, del servicio de Ginecología del Hospital del Vall d’Hebron, donde se realizan 150 cirugías de endometriosis ovárica al año.

Menstruaciones dolorosas y abundantes, cansancio, astenia, fatiga, dolor abdominal o pélvico fuera del periodo menstrual, y durante o después de las relaciones sexuales, además de problemas reproductivos, son algunos de los síntomas de las mujeres con endometriosis.

Se calcula que entre el 6% y el 10% de las mujeres en edad fértil padecen esta enfermedad sin cura, una de las más estudiadas y, sin embargo, con más áreas oscuras de la ginecología. Su origen exacto se desconoce», apunta Elena Suárez, ginecóloga del Hospital Universitari Vall d’Hebron de Barcelona. «Hasta el 30% de las mujeres en estudio por esterilidad están afectadas de endometriosis. Es hoy en día una de las enfermedades que más interés suscita en la investigación», destaca Suárez. Los estudios científicos sobre esta patología abarcan desde estrategias diagnósticas y terapéuticas hasta el papel de las células madre en la enfermedad», resume la ginecóloga.

«La endometriosis es una enfermedad benigna y crónica, que cursa con brotes. Consiste en la existencia de tejido endometrial -la capa interna de la matriz- fuera de su localización habitual», explica Suárez. «La afectación más frecuente es en los ovarios -endometriomas- pero también puede aparecer en el miometrio, la capa intermedia, muscular, de la matriz -adenomiosis- y, de forma menos frecuente, en otros órganos no ginecológicos como la vejiga o el intestino, entre otros», precisa la experta en endometrio. Para llegar al diagnóstico de una endometriosis, «normalmente se realiza una ecografía transvaginal y, en algunos casos más complejos, una resonancia magnética», indica Elena Carreras, jefa de Obstetricia y Medicina de Reproducción del Hospital Universitari Vall d’Hebron y presidenta de la Societat Catalana d’Obstetrícia i Ginecologia.

INFERTILIDAD / «La endometriosis no siempre provoca esterilidad», puntualiza la doctora Elena Suárez. «Hay pacientes con fertilidad conservada cuyo principal síntoma es el dolor, y en él actuamos», indica. «Y hay una proporción importante de pacientes que son diagnosticadas de endometriosis durante el estudio de su infertilidad y están asintomáticas. El espectro es variable», añade Suárez.

Reconocer los síntomas iniciales que acaban llevando a diagnosticar una endometriosis es dificultoso porque, «aunque existen algunos síntomas guía, la clínica se solapa con otras entidades y el espectro de afectación es muy amplio. Desde pacientes asintomáticas a otras con una importante limitación para su vida diaria», concreta Suárez. El tiempo que transcurre entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico puede llegar a superar de media los cuatro años y, según se ha descrito en estudios internacionales, incluso alcanzar los siete. La complejidad de estas pacientes llevó al Hospital Vall d’Hebron a crear en el 2012 una consulta dedicada exclusivamente a la endometriosis para casos severos de la enfermedad. «Este año alcanzaremos las 350 pacientes evaluadas», desataca Suárez.

TRATAMIENTO / Según la ginecóloga del Hospital del Vall d’Hebron, «existen dos tipos de tratamiento para la endometriosis: el médico y el quirúrgico». En el tratamiento médico, «se utilizan anticonceptivos hormonales combinados, progesterona, análogos de la hormona liberadora de gonadotropina, dispositivos de levonorgestrel y progestágenos orales», explica Suárez.

La cirugía mejora los parámetros de dolor y las tasas de fertilidad espontánea. «En el caso de las pacientes con deseo reproductivo, debemos tener en cuenta que la actuación quirúrgica sobre las lesiones ováricas, especialmente las cirugías repetidas, conlleva una pérdida de reserva ovárica», advierte la doctora.

«Generalmente es la aparición de dolor lo que hace buscar, mediante técnicas de imagen, la presencia de focos de endometriosis. Normalmente, primero se realiza una ecografía y, en algunos casos más complejos, una resonancia magnética», declara Elena Carreras. Entre casos severos y leves, en el Hospital del

Vall d’Hebron, donde Carreras es jefa de ginecología, se ven alrededor de 1.500 casos de endometriosis cada año y se realizan unas 150 operaciones.

«Los casos se valoran de manera conjunta con un equipo multidisciplinar que incluye a ginecólogos especialistas en reproducción asistida, ginecólogos especialistas en cirugía y radiólogos, los especialistas en imagen», dice Carreras. «Cuando la enfermedad afecta a los ovarios y quedan pocos folículos, se aconseja hacer una preservación de ovocitos para cuando se desee gestar», indica la responsable de Obstetricia del Hospital del Vall d’Hebron.

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