ASOCIACION

AFECTADAS ENDOMETROSIS

ESTATAL

 

FERTILIDAD Y ENDOMETRIOSIS

endoy-fer

FUENTE

Tratamiento de la infertilidad

 En las pacientes con endometriosis el manejo y el enfoque terapéutico difie­re notablemente si el problema a tratar es el dolor o la infertilidad. Mien­tras que para el tratamiento del dolor con frecuencia las terapias hormona­les y las cirugías radicales pueden ser una buena opción, estas estrategias habitualmente dificultan la consecución del embarazo.
Por otra parte, los  tratamientos de fertilidad se basan en la máxima conservación de la función ovárica y ello con frecuencia es un obstáculo para el tratamiento del dolor.
Las endometriosis avanzadas, con importantes alteraciones anatómi­cas (tubáricas, ováricas y adherenciales), tienen una clara relación con la infertilidad (grado C) (ESHRE). En cambio, la relación de la endometrio­sis I y II con la infertilidad es menos evidente.
No se ha demostrado que la endometriosis I se asocie a una inferior tasa de embarazo, si bien se ha descrito una tendencia a unas tasas de emba­razo un 30% inferiores (grado C).
La supresión de la función ovárica para mejorar la fertilidad en la endometriosis mínima-leve no es efectiva y no debiera ofrecerse para esta indicación aislada. Los trabajos publicados no se refieren a las formas más avanzadas de la endometriosis (Recomendación grado A).
Respecto al tratamiento laparoscópico de la endometriosis I y II, en un estudio randomizado se encontró una mejoría significativa en las tasas de embarazo, mientras que en otro con un diseño similar, no se encontraron diferencias. El meta-análisis resultante pone de manifiesto un beneficio de la rea­lización de la ablación/adhesiolisis en la endometriosis I y II (Ozkan S, Murk W, Arici A, 2008 ; Gonzalez F, Gonzalez AL, 2007).No obstante, se ha calcula­do que para obtener un embarazo se requeriría la realización de 7,7 laparos­copias con adhesiolisis/ablación, siendo desproporcionado para algunas pacientes.
La ablación de las lesiones endometriósicas más la adhesiolisis para mejorar la fertilidad en la endometriosis mínima-leve es efectiva comparada con la sola laparoscopia diagnóstica (Recomendación grado A).
Diferentes estudios no randomizados sobre cirugía en la endometrio­sis severa comunican un aumento en las tasas de embarazo tras la cirugía reparadora frente a un casi 0% en ausencia de tratamiento. Un metanálisis de un estudio cuasi randomizado y cinco estudios de cohortes, concluyó que la cirugía podía ser útil para mejorar las tasas de embarazo, comparada con la ausencia de tratamiento o el tratamiento médico, pero la heterogenicidad de estos estudios limita la validez de esta conclusión.
No se dispone de estu­dios randomizados controlados ni meta-análisis para responder a la pre­gunta de si la escisión quirúrgica de la endometriosis moderada-grave aumenta la tasa de embarazo. Atendiendo a tres estudios parece existir una correlación negativa entre estadio de la endometriosis y la tasa acumulativa de embarazo espontáneo tras la extirpación quirúrgica de la endometriosis,
pero la significación estadística se alcanzó en un solo trabajo (Recomendación grado B) (ESHRE).
En las mujeres con endometriosis III/IV y sin otros factores identifi­cables de infertilidad se recomienda la cirugía conservadora por laparos­copia, y presumiblemente también por laparotomía (Recomendación grado B).

Medicación pre y postoperatoria

 • Medicación preoperatoria.
El tratamiento hormonal preoperatorio, comparado con la cirugía sola o con la cirugía y el placebo, no tiene efecto en las tasas de embarazo. El uso preoperatorio de medicación puede reducir la severidad de la endometriosis, así como la inflamación y vascularización, pero sin mejorar la «factibili­dad quirúrgica», aunque ésta sí mejoró en un estudio. En ausencia de evidencia convincente respecto a la mejora de la factibilidad quirúrgica y en las tasas de embarazo, el empleo de medicación preoperatoria no parece estar justificado, ya que los teóricos beneficios no parecen compensar el incre­mento en los costes y la morbilidad (Ozkan S, Murk W, Arici A., 2008)  (Recomendación grado A).
• Medicación postoperatoria
El empleo postoperatorio de los diferentes fármacos usados como supreso­res de la ovulación no mejora las tasas de embarazo. Por ello la ESHRE concluye que el tratamiento postoperatorio con danazol o análogos de la GnRH no es más eficaz que la conducta expectante en lo que se refiere a la mejora de la fertilidad (Recomendación grado A).
Si bien en un estudio randomizado se describía una tendencia a superiores tasas de embarazo con la combinación de cirugía laparoscópica y tra­tamiento con pentoxifilina, en otro estudio similar no se encontraron dife­rencias. Una reciente revisión sistemática concluía que no hay evidencia de que el uso de pentoxifilina comparada con el placebo aumente las tasas de embarazo (recomendación grado A).

Reproducción asistida

• Inseminación intrauterina
Diferentes estudios randomizados han puesto de manifiesto la eficacia de la estimulación de la ovulación con o sin inseminación intrauterina en el aumen­to de las tasas de embarazo en la infertilidad asociada a endometriosis, en ausencia de importantes distorsiones de la anatomía pélvica o de factor mas­culino asociado.Al comparar diferentes combinaciones,los mejores resultados
se obtuvieron con inseminación intrauterina y gonadotropinas. Sin embargo, se carece de estudios relativos a la eficacia de la inseminación intrauterina (IIU) en los estadios avanzados. El tratamiento con IIU en la endometriosis mínima-leve mejora la fertilidad: la IIU con estimulación ovárica es eficaz pero el papel de la IIU sola es desconocido (Recomendación grado A).
Las tasas de embarazo en la IIU son más bajas en las pacientes con endometriosis que en los controles (Recomendación grado A).
• Fertilización in Vitro (FIV) 
La FIV es un tratamiento apropiado en la endometriosis, especialmente si hay afectación de la función ovárica, si hay factor masculino asociado y/o si otros tratamientos han fallado (Recomendación grado B) (ESHRE, SEF).
La relación entre endometriosis y tasas de embarazo en la FIV no está clara, variando según los criterios de inclusión de las pacientes con endo­metriosis y de la definición de qué se considera como grupo control.
Algunos estudios han reseñado inferiores tasas de éxito en la FIV en la endometriosis que el factor tubárico o la infertilidad de causa desconoci­da. Un meta-análisis de 22 estudios no randomizados encontró peores tasas de embarazo que en el factor tubárico (Recomendación grado A), mientras que en otros estudios no han encontrado diferencias. En los diversos registros nacionales, las tasas de embarazo en pacientes con endometriosis son muy similares a las de las pacientes sin endometriosis.
Las mujeres con endometriosis avanzadas tienen peores resultados en la FIV que las endometriosis leves (Recomendación grado A).
No existe consenso respecto al manejo de los endometriomas antes de realizar la FIV. Una revisión sistemática y meta-análisis de 20 estudios con­cluyó que el tratamiento quirúrgico de los endometriomas no tenía efecto en las tasas de embarazo en la FIV ni en la respuesta ovárica comparado con la ausencia de tratamiento (Recomendación grado C). Únicamente uno de dichos trabajos era randomizado, el cual tampoco puso de manifiesto diferencias significativas al estudiar endometriomas de 1 a 6 cm (Recomen­
dación grado B).
Si bien es objeto de controversia, se recomienda la quistectomía ovárica cuando el diagnóstico ecográfico ofrece dudas. En teoría la quistecto­mía tiene la ventaja de mejorar el acceso a los folículos y disminuir el riesgo de infección (aunque es excepcional). Si bien en los endometriomas atensión la quistectomía pudiera mejorar la respuesta ovárica, en el resto de endometriomas la respuesta ovárica puede empeorar tras la cirugía. La ciru­gía conlleva el riesgo (muy infrecuente) de pérdida del ovario. En caso de cirugías previas los riesgos quirúrgicos se incrementan.
La quistectomía laparoscópica parece ser superior en términos de tasas de embarazo que la escisión mas drenaje (Recomendación grado A). Sin embargo, un estudio no puso de manifiesto diferencias en las tasas de embarazo después de estimulación ovárica comparando quistectomía y drenaje).
El tratamiento con agonistas de la GnRH los 3-6 meses previos a la FIV o ICSI debe ser considerado en las mujeres con endometriosis, ya que multiplica por cuatro la probabilidad de embarazo (Recomendación grado A).
Un reciente estudio comunica que el tratamiento durante los dos meses previos a la FIV o ICSI se asocia a una tendencia a unas mejores tasas de embarazo (Recomendación grado C).
• Recurrencia
Los tratamientos de FIV no incrementan las tasas de recurrencia ni favorecen la progresión de la enfermedad (Recomendación grado C).
En las pacientes con endometriosis recurrente no está claro el papel de la segunda cirugía, cara a la consecución de embarazo. Las tasas de emba­razo tras la segunda cirugía oscilan entre el 12 y el 47%. En general se comunica que las tasas de embarazo son inferiores en la segunda cirugía que en la primera (Vercellini et al., 2009) (Recomendación grado C).
En la endometriosis recurrente los resultados son semejantes cuando se hace FIV que cuando se hace segunda cirugía más FIV (Recomendación grado C) (Vercellini et al., 2009).
Planes de cuidados de enfermería
Es importante elaborar, desde enfermería, planes de cuidados para mejorar la calidad de la atención prestada a la paciente. Esta atención debería ser realizada a través de una metodología científica y sistematizada como el Proceso de Atención de Enfermería, garantizando una asistencia sanitaria de calidad y una continuidad en los cuidados.
El Plan de Cuidados de enfermería en las mujeres diagnosticadas de endometriosis debería centrar la atención en sus necesidades, respetando e incluyendo sus preferencias y valores. La paciente ha de ser autónoma y estar involucrada en su cuidado, por la repercusión positiva que tiene su implicación y los beneficios clínicos que conlleva (Anexo IV).
La intervención enfermera, al tratarse de un proceso crónico, tiene como objetivo principal ayudar a la mujer con endometriosis a adaptarse a la enfermedad y a instruirla para el autocuidado. Una estrategia que incre­mente su capacitación, le ayude a implicarse activamente en el cuidado de su salud, estableciendo objetivos realistas y personalizados.