NUESTRO FUTURO ROBADO “Por algunos intrusos inadvertidos” Para completar la serie de artículos sobre los peligros que los contaminantes químicos pueden suponer para la salud humana y para la del medio ambiente me voy a referir a un término que parece muy extraño, pero que, sin embargo, resulta de gran interés para la salud de nuestra vida y la de nuestros nietos ¿Qué son los disruptores endocrinos? Desde mediados del siglo XX numerosas especies animales, muy diferentes entre sí y localizadas en diferentes áreas del planeta, están sufriendo alteraciones en su sistema hormonal debido a la exposición a sustancias químicas artificiales, componentes de numerosos productos de uso cotidiano. Estas alteraciones incluyen la pérdida de la capacidad reproductora, mortandades masivas, deformaciones en órganos reproductores, comportamientos sexuales anómalos y disminución del sistema inmunológico de las especies afectadas causadas por sustancias químicas diversas. Son sustancias químicas que alteran el desarrollo y el funcionamiento normal de los órganos sexuales. La voz de alarma: eventos reveladores del problema En 1952, se documentó la pérdida del instinto natural de apareamiento y cría en las águilas calvas de Florida (USA), determinándose que un 80% de las águilas eran estériles. A finales de 1950, las nutrias prácticamente desaparecieron de los ríos de Inglaterra. A mediados de los 60, las hembras de visón de las granjas cercanas al Lago Michigan (Grandes Lagos, USA), no parían o perdían sus crías al poco tiempo. El problema se relacionó con la presencia de PCBs en el pescado con el que los alimentaban, procedente del Lago Michigan. Recordar que los bifenilos policlorados (PCBs) son unos compuestos pertenecientes a la llamada docena sucia, ya comentada en otro artículo. En 1970, se observó que el 80% de los polluelos de gaviotas argénteas del Lago Ontario (Grandes Lagos, USA) moría antes de salir del huevo y algunos presentaban deformidades muy similares a las observadas en pollos tratados con dioxinas en experimentos de laboratorio. A principios de los 70, se documentó que hembras de gaviota occidental del sur de California (USA) formaban pareja con otras hembras. Anfibio con malformación. A finales de los años 80, se descubrió que sólo el 18% de los huevos de caimanes del Lago Apopka de Florida (USA) eran viables y además la mitad de las crías morían antes de los 10 días. El 60% de los machos presentaban penes anormalmente pequeños, esto es, caracteres femineizados. Las hembras adolescentes presentaban deformaciones en los ovarios y su nivel de estrógenos en sangre era el doble de lo normal 10 años antes; se había producido un vertido incontrolado de los insecticidas dicofol y DDT desde una fábrica hacia el lago. A principios de los 90 los delfines del mar Mediterráneo sufren una mortandad masiva ocasionada por una infección vírica. Se observa que los animales muertos presentan concentraciones de PCBs entre dos y tres veces superiores a las de los animales sanos. En los años 90 en Inglaterra se observa la feminización de peces que vivían a la salida del vertido de depuradoras de aguas municipales. Estos peces presentaban anormalidades que no se encontraban en peces que vivían aguas abajo. Se sospechó que la causa podía estar relacionada con la presencia de unas sustancias químicas procedentes de la degradación de detergentes y plásticos

 

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