UNIVERSIDAD DE MATANZAS “Camilo Cienfuegos” Facultad de Agronomía

INTRODUCCIÓN Con el desarrollo de la humanidad el hombre ha sido capaz de dominar la naturaleza, sin embargo en la actualidad, cuando se viene desarrollando un vertiginoso progreso científico técnico, corre el riesgo ese altísimo desarrollo que debe estar dirigido a mejorar cada día el bienestar del hombre sean utilizados en contra de la naturaleza y por tanto conlleve a la destrucción de ese propio hombre y las futuras generaciones. Existen ejemplos evidentes de la acción destructiva del hombre sobre su entorno a través de los años, el hombre es el máximo responsable por lo que debe evitar por todos los medios la ruptura del equilibrio ecológico antes de que sea demasiado tarde. En la última década los temas sobre ecología son frecuentes en congreso y eventos internacionales además son noticia en los medios de difusión en el mundo, la desaparición de las especies, la desertificación, la contaminación de los mares, la degradación de los suelos, la lluvia ácida, el efecto invernadero, la calidad de la vida, constituyen objeto de análisis y debates permanentes por lo que se ha convertido más que una preocupación social en un problema mundial y son analizados por los gobiernos de muchos países. Los riesgos de una catástrofe ecológica se relacionan cada vez más con la desaparición del hombre de la faz de la tierra. El hombre lejos de perseguir su creciente afán de dominar la naturaleza debe intentar utilizar la ciencia para descifrar sus misterios y enigmas con el objetivo de comprender mejor los fenómenos que en ella ocurren e intentar convivir libremente en armonía con ella tratando de afectarla lo menos posible con las transformaciones que necesita hacer la sociedad para desarrollarse.(Díaz,1999) Ya en los finales del siglo pasado, ante las dificultades encontradas por el hombre en dominar las múltiples formas en que las plagas lo atacaban y asediaban, tuvo que recurrir a los medios químicos, es decir, a los plaguicidas. El advenimiento del siglo XX marcó un apogeo en el desarrollo de la ciencia y la técnica de la humanidad, que revolucionó nuestras relaciones con la naturaleza. Dentro de los logros de la ciencia y la técnica de este siglo se conformó un inmenso arsenal de plaguicidas químicos que asegurarían el aumento de las cosechas. La química orgánica de los plaguicidas, nacida hace algo más de 30 años, puso en sus manos las más mortíferas armas químicas para la lucha contra las plagas, jamás soñadas por el hombre. Plaguicidas: Es la terminología que se emplea para definir todos aquellos productos químicos inorgánicos, orgánicos naturales u orgánicos sintéticos que se utilizan para la eliminación de todos aquellos organismos que nos originan daños o compiten con nosotros en la obtención de productos agrícolas, ya sea en el propio campo o después de almacenado. Los plaguicidas incluso en concentraciones muy pequeñas son muy tóxicos para crustáceos, puesto que se utilizan en la Agricultura, al ser acarreados por las aguas causan la muerte de los peces, algunos de éstos productos son cancerígenos. Márquez,1999 Desde el punto de vista preventivo y remedial, la lucha química (plaguicidas) es uno de los métodos más efectivos que posee el hombre para defenderse de sus enemigos, debido a que produce beneficios a corto plazo. Sin embargo este método de lucha, aplicado indiscriminadamente o por su efecto acumulativo provoca diversos impactos tales como desbalance ecológico, contaminación ambiental, intoxicaciones y daños severos a la salud humana por solo citar algunos. Es por ello, que los objetivos de nuestro trabajo están encaminados a: 1. Abordar algunos de los impactos sociales ocasionados por el uso indiscriminado de los plaguicidas. 2. Reflejar las diferentes alternativas que se están utilizando el mundo para contrarrestar sus efectos

SIGUE AQUI